¡Hola amigos!
En medio folio es imposible contar las maravillas que Dios ha hecho, y que continúa haciendo en mí….
Para poder entender el presente hay que echar la vista al pasado. Nací en una familia católica”no practicante”, pero ya desde pequeño quería ser sacerdote, y como estaba sin bautizar, pedí a mis padres que me bautizaran…A los 10 años recibí el Bautismo y la Primera Comunión, pero enseguida me aparté de la Iglesia.
Uno sólo no puede vivir la fe, y mi vocación se fue “enterrando” poco a poco…aunque yo continuaba considerándome católico; me volví con el tiempo “protestante”, porque protestaba por todo, no entendía a la Iglesia y por ello la criticaba (la ignorancia es atrevida). Llegó el momento clave, o “profundizaba” en la Iglesia o me dejaba de considerar católico.
Fue en el año 2.001 cuando me decidí a entrar en la parroquia de San Juan Evangelista de Torrejón de Ardoz, para que me explicaran qué era la Iglesia. Allí el Señor me puso a grandes sacerdotes, un seminarista, una religiosa, unos catequistas…. ¡la Iglesia! Ahí pude sentir el abrazo de Madre, todo ello con grandes luchas interiores acompañadas de grandes dosis de humildad y perseverancia hasta comenzar a descubrir el rostro de Cristo en los Sacramentos, Penitencia y Eucaristía, reconociendo en la Hostia Santa al mismo Señor, cayendo tantas y tantas veces de rodillas y sentirme pequeño.
Luego el Señor me regaló Cursillos de Cristiandad, donde me mostraron que el Señor contaba conmigo, a pesar de mis pecados…
Hay mucha más historia, pero estoy seguro que el Señor nos volverá a juntar (Él sabe cuándo y cómo), y entonces podremos hablar de las maravillas que Él continúa haciendo en nuestras vidas ¡Cristo vive!
Alfonso Rodríguez

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